Un fondo de emergencia sirve para enfrentar gastos inesperados sin depender inmediatamente de una tarjeta o un préstamo. Su tamaño depende de tus ingresos, responsabilidades y estabilidad laboral.
Calcula tus gastos esenciales
Suma vivienda, alimentación, servicios, transporte, salud y pagos mínimos de deuda. Ese monto será la base para definir tu meta.
Construye por etapas
Si todavía no tienes ahorro, empieza con una cantidad pequeña y automática. La constancia es más importante que esperar a poder ahorrar una suma grande.
Busca disponibilidad
El fondo debe estar separado y ser accesible cuando surja una emergencia. Antes de colocarlo en un producto financiero, revisa los plazos y penalizaciones.
Repón lo utilizado
Si necesitas usarlo, registra el motivo y vuelve a incluir aportes en tu presupuesto hasta recuperar la meta.
Próximo paso: abre una cuenta o espacio separado y programa una transferencia periódica acorde con tu realidad.